|
Hace ya cinco años que lo descubrà y ha sido mi herramienta preferida para leer feeds RSS desde entonces. Ni las herramientas locales, ni el google reader, ni nada de nada. Bloglines siempre ha sido, para mi gusto, el mejor.
|
Hace ya cinco años que le leà a varios usuarios de Frozen, entre ellos a Deadsunrise, algo de nosequé bloglines.¿Pero qué pollas era eso de Bloglines? Pues ni más ni menos que un lector de feeds.¿Lector de qué? De feeds. Unas cosas que emiten los blogs y otras webs para que estés al tanto de lo que se publica, las últimas noticias, etc.Pero, ¿qué utilidad tiene eso? Pues en un principio no le dà la más mÃnima importancia. En mis favoritos tenÃa apenas 10 ó 12 webs que visitaba casi a diario, asà que era sencillo estar al tanto. Pero con el paso de los años, los blogs se multiplicaban, las webs de referencia crecÃan y el llevarlos al dÃa era una tarea imposible.Y fue entonces cuando empecé a usar bloglines. Y me enamoré de su sencillez de uso.He probado otros, como los lectores locales que tienen la desventaja de que no puedes usarlo en cualquier máquina. Google sacó su clon, con mucho ajax, pero no me termina de convencer su modo de utilización.Total, para nada. Ask.com compró bloglines hace ya varios años y cancelaron la beta que estaban a punto de sacar y asà ha estado, con altibajos en su funcionamiento hasta que hoy he leÃdo la nota de su futura defunción. As you may have heard, we are sorry to share that Bloglines will officially shut down on October 1, 2010.More detail can be found on the Ask.com blog - http://blog.ask.com.We want to make it as easy as possible to transport your feeds to another RSS aggregator, so below are some simple instructions:
| En fin, habrá que dejar de leer los RSS y pasarse a twitter o facebook. Vaya mierda.
Y por cierto, este hosting de mierda cada dÃa va peor. Están metiendo Squid para cachear páginas y la han cagado de tal forma que el CMS funciona a medias y las redirecciones petan la mayorÃa. Tanto que no funcionan ni los comentarios.Creo que voy a tardar poco en moverme otra vez... A casa, de donde nunca debà mudarme.
|