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HabÃa recibido ya un correo hace tiempo de Seti@Home, pero lo que ha hecho replantearme el volver a instalar el cliente han sido varias entradas en distintas webs cientÃficas en las que pedÃan, ahora más que nunca, ayuda.
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Yo la verdad es que cuando và aquel correo de Seti@Home pensaba que lo que querÃan era pasta. Y yo lo siento, no soy ninguna ONG, bastante pasta pongo ya en Deviants para pagar el superseed y el FTP que usamos. Y no tengo un presupuesto muy holgado que digamos, de hecho he tenido que postponer el cambio de coche y el de ordenador ya varias veces a lo largo del 2007 y no creo que éste vaya a ser precisamente el año ideal, y menos con las cifras macroeconómicas y los indicadores que auguran un 2008 catastrófico para la economÃa española, por mucho que el técnico contable de Solbes diga lo contrario.Pero no he abierto esta entrada para hablar de economÃa mundial. El caso es que el otro dÃa estaba mirando mis feeds de bloglines y và en tres sitios cientÃficos distintos, sendos anuncios de que Seti@Home necesita más que nunca ayuda, nuestra ayuda. Y no económica, sino, mucho más sencillo, computacional.Por lo visto se ha mejorado bastante el instrumental de Arecibo y la cantidad de datos que salen de allà diariamente es una auténtica animalada y no dan abasto, necesitan más potencia. Potencia en forma de tiempo idle de ordenadores que se rascan las pelotas diariamente como el tuyo o el mÃo.
El tema es que me bajé la nueva versión del cliente de Seti@Home que ahora por lo visto es un módulo de Boinc y que permite configurar un montón de cosas, como por ejemplo, qué cantidad de CPU quieres que use el cliente, por si no quieres que se te queme, memoria, conexiones y un montón de cosas más que el antiguo cliente, sencillamente, no permitÃa ni en sus sueños más húmedos.Yo os animo a que si tenéis vuestro ordenador muerto de risa le déis una oportunidad a la ciencia y nos pongamos todos a buscar a ET, y ya que estáis, he fundado un equipo por si os queréis unir, que cómo no, se llama Hanime Gratix.Vamos, chicos, ¡ET nos espera!
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