Llevaba una semana sin sacar un nuevo capÃtulo gratix, pero es que el lanzamiento de la web ha absorbido todo mi tiempo libre, cual becaria Lewinski se tratara.
No podÃa venir más al pelo este capÃtulo de Ai-ren con la experiencia personal y es que realmente algo se queda vacÃo cuando pierdes un amigo para siempre.
Seguimos con la historia de cigüeñas y marginados de la sociedad, esta vez sin cigüeñas, pero sà con más misterios que se elevan alrededor de nuestra queridÃsima Ai.
Esta vez ni las prisas, ni lo infernal que ha sido para filtrar este capÃtulo, ni mi novia dándome amor a todas horas han impedido que saque a tiempo uno de los capÃtulos más bonitos de Ai-Ren... C'est l'amour!!
La verdad en ocasiones es algo difÃcil de asimilar, pero una vez aceptada, nos termina haciendo más felices. O eso al menos es lo que pretende demostrarnos este capÃtulo de Ai-ren.
Si es que están en la edad... Y no se les puede echar nada en cara. Tienen ganas de experimentar cosas nuevas y les sale ese punto pervertido que todos tenemos encima. Si a eso le añadimos que Ikuru lleva en el dique seco desde...
Cuando el dÃa a dÃa te parece una nueva aventura es cuando te empiezas a plantear que todo el tiempo del mundo no es suficiente, y en el caso de Ai e Ikuru, es aún más reducido.
Esta vez me he sentido identificado con Ikuru. No hay nada que más me ruborice (y a la vez excite) que entrar en una tienda de lencerÃa rollo Women Secret. Pero, chico, es lo que hay. Si quieres influir en lo que vas a ver por las noches hay que tomar cartas en el asunto, ¿o no?